Cuando te vas, te has ido y vuelves aprecias un Madrid distante. Como ese amante que necesita verte en sitios clandestinos para desatar su pasión. para volver a sentir lo que un día perdió, como si fuese posible y se creyese con derecho propio a detenerte por un instante.De verdad que muchos no saben lo que es esta ciudad, llena de detalles. Que yo soy de Madrid me pregunto muchas veces !que mi alemán es pura fachada, que mis comidas a las 12 son pura necesidad, que las cenas a las 7 son por obligación, que los nublados se los dejo a los melancólicos, a los que toman prozak que yo soy un perro callejero,que necesito atardeceres, que mis cafés son en vaso de cristal , y mis comidas cuando quiero , que el aperitivo en el bar las Caldas es sagrado, alguien se ha parado a ver los colores que estallan en Madrid cuando, al salir del metro en una tarde otoñal, el sol se va? Era una sensación de libertad cuando salía del trabajo.
el sol aquí nos hace inmortales y es real. ya nada es igual en la plaza de benavente aunque tenga el mismo escenario.. quizás es lo que le pasa a los que se van... Que dan paso a otros paisajes nuevos pero cuando vuelves, o si, cuando vuelves ya sabes que estas en casa.
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