
Jane Austen
27 de agosto de 2009
año nuevo

26 de agosto de 2009
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Detener el mundo por un instante. Como el japo de Héroes, ese es el poder que me gustaría tener. Justo en el momento en el que me tocan el cuello para explicarme una canción. Prepararte unas tostadas con mermelada de fresa. Abrazarte, ser ranita por unos instantes. Bailar, bailarte. leer algo bonito con el móvil bajo la almohada.
19 de agosto de 2009
la otra cara de Basel

viaje:Basel
en mi maleta: los grandes momentos.
Una persona: A la persona que mas quiero en este mundo, tú. GRACIAS.
Una anécdota: fiat500 con música ultima generación. ;-)
Una postal: Interlaken.
una frase: "hay que saber escoger las batallas importantes"
Un paseo: Lucerna.
Un gran momento: Todos junto a ti.
Hasta la próxima Suiza.!
13 de agosto de 2009
por las mañanas soy un pez topo
12 de agosto de 2009
la desolacion de narciso

“como dice Chr.Lasch, los individuos aspiran cada vez más a un desapego emocional, en razón de los riesgos de inestabilidad que sufren en la actualidad las relaciones personales. Tener relaciones interindividuales sin un compromiso profundo, no sentirse vulnerable, desarrollar la propia independencia afectiva, vivir solo, ese sería el perfil de Narciso. (…)
Chr.Lasch tiene razón al señalar el reflujo de la moda “sentimental”, destronada por el sexo, el placer, la autonomía, la violencia espectacular. El sentimentalismo ha sufrido el mismo destino que la muerte; resulta incómodo exhibir las pasiones, declarar ardientemente el amor, llorar, manifestar con demasiado énfasis los impulsos emocionales. Como en el caso de la muerte, el sentimentalismo resulta incómodo; se trata de permanecer digno en materia de afecto, es decir discreto. El “sentimiento prohibido”, lejos de designar un proceso anónimo de deshumanización, es un efecto del proceso de personalización que apunta a la erradicación de los signos rituales y ostentosos del sentimiento. (…)Por qué no puedo yo amar y vibrar? Desolación de Narciso, demasiado bien programado en absorción en sí mismo para que pueda afectarle el Otro, para salir de sí mismo, y sin embargo insuficientemente programado ya que todavía desea una relación afectiva.