
Todo flota y todo rueda sin ningún cálculo ni equación. El cielo, que es también el suelo, es naranja si te apetece, aunque puedes dudarlo, mejor. No sé cuántos estamos en este mundo, o cuántos lo hemos pisado, pero puedo asegurar que reconozco en los ojos de la gente si lo conocen o no. No hace falta comentarlo, se sabe. :-)
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