
De repente, lo vi todo claro. Me quedé en silencio, fruncí el ceño y te dices a ti misma: “¿Cómo no lo había visto?”. Y sonríes. Es como abrir de repente los ojos tras haber dormido 14 horas: ahora siempre que puedo me despierto a las 11 de la mañana, algo impensable en estos años atrás.descansada, tranquila y sin sueño. Es como salir del agua después de contener la respiración durante dos minutos. O hacer ese examen tan crucial y salir convencido de que sacarás una nota excelente. De repente, el sol brilla más, las calles están más vivas, y parece que la gente con la que te cruzas te dé la enhorabuena con su mirada anónima. ¡Enhorabuena! ¿Quién no ha vivido nunca algún momento así?
A veces la solución está más cerca de lo que creemos,
Todos somos prescindibles en algun momento de la vida, como que somos mortales! Lo importante es estar conciente de ello! Lo imprescindible no existe y el que no se lo crea, a mi entender se ha equivocado. Pero es verdad, que segun va pasando el tiempo se llega a comprender mejor algunas cosas y situaciones.
ResponderEliminarAnimo! Que seguramente cosillas pasajeras. Eso espero!
bss