
Este es mi mundo, cuando me subo a una bici y paseo por Madrid, dedicado a la gente que le encantan/disfrutan de los pequeños momentos y con ellos son totalmente felices
El otro día me subi a mi bicicleta.Creo que ya no necesito compañia,Esto es lo que sentí: Paseaba, paseaba es un acto reflejo, instintivo, como la pierna que se dispara cuando el médico golpea con el martillito en la rodilla. Es ponerme a pedalear y al instante empezar a tararear alguna canción, cualquier canción, sea la que llevo escuchando toda la semana sin parar o la que acabo de oír por la radio (y en realidad odio). A veces me olvido del resto del mundo y canto tan fuerte que la gente se gira y me mira como si fuera desnuda.Y a veces me olvido incluso de la ruta que había decidido tomar anterior, y de repente me veo pedaleando en el Madrid de 1850, sin la Gran Vía, ni atascos, ni obras, ni Facebook, ni diseño y sin ti… Freno, pongo los dos pies en el suelo, y en ese momento me aparece un panel con dos opciones: “Vuelvo”, o “Me quedo”. Miro a mi alrededor, decido quedarme.
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