
Pues bien. En realidad hoy no quería hablar de los beneficios del azúcar de caña ni de mi intención de broncearme de verdad, que no de mentira.prefiero escribir un tratado sobre la pereza que me da destaparme. Siempre fui animal de verano,pero mucho me temo que este invierno me he acostumbrado demasiado a la manga larga.
Soy de las que pienso que cuatro cuidados básicos son suficientes para verse bien, pero he de admitir que, de un tiempo a esta parte, se me hace hasta cuesta arriba recurrir a ellos. Si bien luego veo esa foto de Elsa Pataky y se me pasa la tontería. ¡Abajo la desidia!
Claro está que esta chica es objetivamente guapísima (vale, alguna vez viste mal), pero no me gustaría ser tan deseada como ella porque supongo que tanto peluquero, maquillador, estilista, 'personal trainer' y demás deben generar un estrés de morirse. Envidia de la mala aparte, a esto añado que si siempre te presentas tan perfecta ante el público, llega un momento que tu vida se convierte en un partido de Nadal; en un triunfo constante sin emociones. No sé, yo si fuera él dejaría ganar a Djokovic en alguna ocasión para no malacostumbrar al tendido y, si fuera Elsa, haría una película de fffffea tal y como ya han hecho Salma Hayek, Penélope Cruz y Charlize Theron porque alguien celebrará después que vuelvas a depilarte el entrecejo.
Apúntense todos esta estrategia de marketing. Un descenso a los infiernos de la 'miseria' humana, un bañito de de realidad, a veces no está nada mal. ;-) !
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