“Qué triste es llegar para siempre a cualquier sitio.”

Jane Austen

31 de mayo de 2009

ship in the sand


Se quitaron la ropa y luego hicieron el amor. Aunque ya lo habían hecho antes muchas veces, casi siempre allí, y se querían de un modo sincero, su faceta sexual ya sólo se podía describir así “se quitaron la ropa y luego hicieron el amor”. Conscientes de que se estaban haciendo mayores como pareja y contentos el uno con el otro pero sin emoción. Eran bastante guapos, los dos eran conscientes de que aún resultaban atractivos para los demás pero en el fondo les daba igual, porque ninguno de los dos era celoso. Se abrazaban en el sofá y ni siquiera se preguntaban el nombre de las personas que les enviaban mensajes al móvil mientras veían la película, nunca tuvieron la intención de entrometerse en sus vidas individuales de manera invasiva, era como un pacto agradecido. De esos que uno se propone pero casi nunca se cumple y cuando se cumple algo nuevo se convierte en ese extraño y aburrido “equilibrio de pareja” del que se habla en los manuales de amor. De hecho, casi nunca discutían por razones sentimentales. Encajaban bien y claro, claro que disfrutaban en la cama, pero tampoco era como para tirar cohetes. Y tal vez nunca se serán infieles, o tal vez sí, no sé cómo terminarán o si eso significaría un fin.
Antonio Vega-lucha de gigantes
*post de Marta, sobre su sentido por el amor.
*foto lomográfica -por Virginia.

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