“Qué triste es llegar para siempre a cualquier sitio.”
Jane Austen
1 de enero de 2009
caperucita roja
Érase una vez ,una niña que esperaba en la otra acera, porque el semáforo se encontraba en rojo. Coches con personas dentro que no se dan cuenta de su presencia. El paquete de tabaco en su bolsillo izquierdo, y la caja de cerillas que también usa para encender la caldera del piso de su amigo. Una niña vestida con el pelo negro. Ruido de obras en la ciudad. La luz sigue roja, más arriba , las ventanas de un edificio al que seguramente no entrará nunca. Porque somos muchos y sería demasiada casualidad, piensa. El frenazo de un taxista mosqueado. La mujer de al lado, que habla con su perro para que no se escape y lo atropellen. Se pondría muy triste, así que un poco de seriedad asegura su cena en buena compañía con su amigo Pet. Chicos que gritan y por los cuales no siente ningún tipo de afecto. Planes para muchos días y ninguno serio, socialmente admirable o profesional. Un móvil al límite de su batería, no puede avisar a nadie. Y llega tarde. Pero es que no se dio cuenta, despistada, cuando el semáforo se puso verde ya volvía a estar rojo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario